Nada real puede ser amenazado, nada irreal existe…

Archivo para agosto, 2010

Cuando la Gracia me visita

Cuando la Gracia me visita es entonces cuando sé que nunca se había ausentado, que siempre había estado presente, observando con ojos cálidos al pequeño ego; ese que creía y quería ser independiente, tener su propio mundo, adueñarse de un trono.

Como una madre comprensiva con el pequeño que empieza a dar sus primeros pasos, espera paciente a que el niño la busque y  la llame extendiéndole  sus brazos. Es entonces cuando, amorosamente, la madre le revela su eterna presencia, su no ausencia.

Cuando la Gracia me visita entonando su melodía, paradójicamente el silencio aparece y me acoge en un tierno abrazo, extiende su manto y me revela ese universo sin estrellas que siempre ha sido. Lo miro con asombro y sé que siempre estuvo ahí.

Amrita

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El Despertar no es una “suma” sino una “resta”

Cuando nos preguntamos honestamente para qué deseamos Despertar, suelen surgir, entre las múltiples respuestas, “estar mejor”, “obtener paz”, “vivir con tranquilidad”, etc. Es necesario reconocer que todas estas respuestas surgen desde el ego, el cual no está dispuesto a soltar-se, sino que su pretensión es seguir manteniendo su trono disfrutando de un sueño más feliz.

Este engaño suele ser tan sutil que es fácil caer en la trampa de mantener y justificar ese deseo sin percatarnos de que el Despertar no nos va a aportar nada; ni una vida más feliz, ni más paz, ni mayor bienestar sino que, en realidad, nos va a quitar. Nos va a quitar de en medio como individuo, nos va a quitar un sueño, un espejismo, una ilusión. Y la consecuencia de esta “resta” no puede ser más que una liberación; librarse de una pesada carga, de una ceguera, de la demencia de la mente.

¿Qué sucede cuando tenemos una pesadilla y nos despertamos? Automáticamente la reconocemos como tal, y el resultado de ello es un gran alivio. Sin embargo, todo sigue igual que antes, lo único que ha desaparecido es la identificación con el soñador.

No obtendremos nada porque ya, Ahora, lo somos Todo.

Amrita